Comienzo prometedor
Esta es la primera entrada de un blog que surge como la necesidad de compartir el desarrollo de una propuesta al universo de la Responsabilidad Social que se inició en mayo del 2007 cuando se puso on line http://www.revista-sinergia.com.ar/ (pueden dar un vistazo antes de continuar).
En vista de que este es el primer texto que ingresamos al blog, nos pareció con Martín Santos (eterno defensor de las bombillas de bajo consumo) que las primeras líneas tenían que ser de agradecimiento, cual disco de rock en el que los artistas se dirigen al cúmulo de personas que colaboran ya sea de manera formal, informal, directa o indirecta en los proyectos que se encaran.
Muchos editores sabrán que una taza de té que nos alcanza una mano amiga nos puede impulsar a terminar una nota, resolver un párrafo de una traducción o encarar el valor de resolver cuestiones más tediosas como puede ser completar un formulario de inscripción para un código necesario para poder obtener otro código cuya utilidad casi olvidamos.
Así que, corresponde agradecerle a quienes desde la formalidad nos apoyaron: representantes de instituciones que nos brindaron información y compartieron su experiencia, personas de conocimientos descollantes que nos brindaron tiempo para explicarles el proyecto (el tiempo se requiere cuando Santos inicia su minuciosa descripción), sponsors cuyo apoyo nos alentó a preservar el núcleo original de la revista. Un apartado merecen , por supuesto, al extensísimo grupo conformado por amigos, familiares, compañeros de trabajo, etc. que, sin siquiera ocultar su sorpresa ante el término “Responsabilidad Social” nos dieron ánimo, con la esperanza de que no se tratara de ninguna secta oscura.
Mi socio encaró el proyecto de Revista Sinergia (http://www.revista-sinergia.com/) y yo lo seguí con sincera curiosidad. Quiero pensar que mi maquinaria natural de objetar le sirvió para considerar algunas aristas sobre la Responsabilidad Social. Yo le agradezco que me trajera al punto en el que la curiosidad se transformó en interés.
(En este momento Martín pelea con el photoshop para hacer unos banners para el próximo número, mientras espía lo que escribo y evalúa mi capacidad de redactor)
